LA ESPERA





“Esperar y esperar…”

Nos pasamos la vida esperando
Esperando cualquier cosa.

Esperamos por todo, y la mente se mantiene fija en un futuro incierto, suspendida en la nada existencial.
Esperamos en la cola del supermercado pensando en nuestro turno,
esperamos a la hora de la comida imaginando ese manjar delicioso,
esperamos a que llegue el momento de salir del trabajo,
esperamos para ver a esa persona especial, a ese amig@ que hace tiempo no vemos,
esperamos ese abrazo y ese beso que nos hagan sentir queridos,
esperamos a que las flores florezcan en nuestro jardín —y en todos los jardines del planeta—,
esperamos oír una voz al otro lado del teléfono que nos haga sonreír,
esperamos quitarnos la ropa y sentir el agua de la ducha envolviéndonos…

Esperamos hasta para poder hablar,
hasta que nuestro interlocutor nos dé paso.
Esperar y esperar.

Nuestro cuerpo reacciona a esta espera como si fuera algo presente,
y dependiendo del tiempo que pasamos en ese bucle, el sistema nervioso sigue en alerta,
en defensa, en nerviosismo, porque está sintiendo algo que no llega.
Algo incierto.

Esperamos de pie, sentados, tumbados…
y cuanto más esperamos, menos estamos.
Menos presentes, menos vivos.
Porque la espera nos roba la vida que ocurre ahora,
nos aparta del fluir natural de las cosas, como el agua que simplemente avanza hasta llegar al mar.

Entonces…
💫 ¿Cuántas piedras hay en el camino de tu espera?
💫 ¿Cuántas cosas, deseos o personas sigues esperando?
💫 ¿Cuánto tiempo de tu vida dedicas a esperar… bloqueando el momento presente?

Quizás ahora, mientras lees estas líneas,
ya te estás cuestionando las respuestas
y esperas a terminar este texto
para ponerte en acción.

Esperar y esperar.
¿Y si hoy eliges simplemente estar?

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https://www.instagram.com/jezarl/



Comentarios

  1. Me ha gustado mucho el texto Jezabel, muy acertado, la espera no es la vida....un besazo!

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